Hildegard von Bingen – O Ierusalem

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Los Santos del Cielo

La fiesta de Todos los Santos es una buena oportunidad para recordar algunos puntos esenciales de nuestra fe cristiana. No siempre lo más importante es lo que más tenemos en cuenta; ni siempre lo que más nos ocupa o nos preocupa es lo más importante.

Una primera consideración es pensar que la vida eterna es lo verdaderamente valioso y definitivo de nuestra vida. Esta vida, con todas sus maravillas y complejidades, no deja de ser la preparación para la vida eterna de después de la muerte. Somos ciudadanos del Cielo, como dice San Pablo, hijos de Dios, herederos de su gloria. La tendencia natural, favorecida desde muchos centros de poder, es considerar esta vida terrestre como centro de nuestra vida, como aspiración suprema de nuestro deseo de vivir. La fe cristiana nos dice que no es así. Los cristianos deberíamos vivir con el corazón puesto en la vida eterna, con los ojos siempre levantados hacia el más allá de la muerte, que es tanto como decir hacia el encuentro con el Dios verdadero y nuestra convivencia con El por toda la eternidad. Este es el centro de nuestra fe y la raíz viva de toda vida cristiana verdadera. Sigue leyendo

Peregrinación y Misa Tradicional en Australia

 

The New Liturgical Movement informa que con motivo de la Fiesta de Cristo Rey, se llevó a cabo la XIX Peregrinación en su honor, en el estado de Victoria, Australia . Inspirada en la tradicional pereginación París-Chartres (Francia), la peregrinación  Ballarat- Bendigo cubre más de 100 km en 3 días, partiendo de la Catedral de San Patricio en Ballarat y concluyendo en la Catedral del Sagrado Corazón en Bendigo. Se trata de un acontecimiento notable en el calendario de Australia con más de 350 peregrinos a pie y casi 500 en la Misa  Solemne (usus antiquior) celebrada a su finalización. En el transcurso de la peregrinación, se celebró cada día la Misa Tradicional (o forma extraordinaria). La misa del sábado se celebró en presencia del icono Sedes Sapientiae, que fuera entregado en Roma a los estudiantes australianos el año pasado. Por primera vez, hubo una capilla portátil para que los sacerdotes puedieran celebrar la misa privada a lo largo de la ruta. Además de difundirse fotos de los diferentes eventos litúrgicos, hay un  video en el que se puede observar un resumen de cada día de la peregrinación.  Sigue leyendo

Cardenal Pie, obispo de Poitiers (V): Reino de Cristo y mundo secular

por p. José María Iraburu

–Sigo pensando que este Pie era un tipo formidable. ¿Pero este blog va a tratar ya de él indefinidamente, es decir, para siempre?
–No, hombre, no. Con el próximo, –y VI, ya termino. Aguante un poco más.

Muchos católicos de hoy no entienden nada del tiempo presente. Entienden al revés la historia de la Iglesia y la situación actual. Han asimilado lo que les han enseñado en la escuela, la Universidad, lo que les dicen políticos y periodistas, la literatura, la radio, la TV, y también los autores católicos liberales. Por tanto, están ciegos para ver el mundo presente como robado a Dios y a su Cristo, y como puesto bajo el influjo del Maligno. No acaban de enterarse de que la Bestia estatal trata de dominarlo todo, para sustraerlo cada vez más de Dios y sujetarlo más plenamente a Satanás. Sigue leyendo

Historia de la Iglesia: LA ELECCIÓN DE SAN PÍO X O CÓMO DIOS ESCRIBE DERECHO CON RENGLONES TORCIDOS

Han pasado ya más de cien años desde el cónclave que en agosto de 1903 eligió como Papa al cardenal Giuseppe Melchiorre Sarto. El último Pontífice que ha sido proclamado santo, un gran Papa pastor que dio la posibilidad a los niños pequeños de hacer la primera comunión. Del siguiente episodio, que se remonta a la época de su episcopado en Mantua, emerge la gran libertad interior del papa Sarto. Un día, paseando por la ciudad con el rector del seminario, pasó delante del cementerio judío. Le preguntó a su acompañante si rezaría el De profundis por los muertos que allí reposaban. El monseñor le respondió que no. Entonces el obispo Sarto se quitó el sombrero y rezó el salmo entero, diciéndole al joven sacerdote: «Mire, ahora nosotros hemos hecho nuestra parte. El Señor hará la suya. Porque en ninguna parte está escrito que la teología del Señor es como la que enseñan los padres jesuitas de la Universidad Gregoriana». Sigue leyendo